La historia de Safetline comenzó hace más de medio siglo, con un hombre visionario: Rodolfo Smilgys, padre de Jorge Smilgys, uno de los fundadores de la empresa. Rodolfo trabajaba con equipos de soldadura, fabricando guantes de carnaza y calzado de seguridad. En aquella época, no existía certificación de seguridad, y Rodolfo, siempre adelantado a su tiempo, formó parte del equipo que trabajó en la creación de una certificación.
Fue entonces cuando surgió la preocupación por la seguridad y el confort de los trabajadores. Inicialmente, el calzado se producía de forma artesanal, con procesos de pegado, costura y clavos. Con el tiempo, el proceso evolucionó hacia calzado montado y pegado, hasta que Safetline introdujo una innovación revolucionaria: el calzado con inyección directa en el corte. Exclusividad importada que solo Safetline tenía en Brasil.
Esta tecnología trajo una nueva era para el calzado de seguridad, eliminando costuras y clavos y garantizando una protección aún mayor para los trabajadores. Con el tiempo, el calzado Safetline continuó evolucionando, incorporando procesos como el strobel, de origen alemán, que garantiza seguridad, calidad y confort, sin comprometer la durabilidad.
Desde entonces, ha habido muchas actualizaciones y evoluciones en el mercado, siendo siempre señaladas por el pionerismo de Safetline. Hoy, no es casualidad el reconocimiento en premios, como el Top of Mind, de la Revista Proteção (2024) y la conquista del 6º lugar como la marca más recordada por los consumidores en todo el sector de prevención. Este reconocimiento es una prueba del compromiso continuo de Safetline en proporcionar calzado de seguridad de la más alta calidad.
Hoy, Safetline es líder en el mercado de calzado de seguridad, reconocida por su excelencia y compromiso con la seguridad de los trabajadores. El legado de innovación y calidad sigue vivo, gracias a la dedicación del equipo y al apoyo de clientes y socios.
Larga vida a Safetline, caminando paso a paso con la seguridad.

